miércoles, 28 de julio de 2010

Se acabaron las corridas (de toros)

Me levanto de la cama y me dispongo a leer las noticias en Internet cuando leo la noticia de que el Parlament de Catalunya ha decidido prohibir las corridas de toros en suelo catalán. Independientemte de que quizás muchos parlamentarios hayan votado en favor de la prohibición solo que por votar en contra de cualquier cosa que se pueda relacionar con España, es indudable que es un gran paso adelante. No es nada habitual ver como una iniciativa ciudadana (se presentaron miles de firmas ante el parlament para que se estudiase esta posible prohibición) prospera en un parlamento, ese lugar donde los políticos suelen reunirse, cuando les da por ir, a hacer un poco el paripé para que creamos que hacen algo más que tocarse los huevos y engañarnos/robarnos.

Leo algunos de los principales diarios online españoles, incluso la BBC, donde es una noticia destacada en el día de hoy, y, cómo no, me paso por Libertad Digital a ver "que se cuentan". En este panfleto se tacha a la medida tomada por el parlamento catalán de "ataque a la libertad". A ver, quizás no lo he entendido bien.. veamos.. según estos individuos el hecho de que se prohiba asesinar a un animal cruelmente a modo de espectáculo es un ataque a la libertad. Pues bienvenidos sean los ataques a la libertad! La derecha rancia cataloga la medida de ataque a España y a lo español. Algunos deberían enterarse de que no todo el mundo tiene la misma idea de España, y que el futuro de este país solo será posible si se respeta la cultura de todos los territorios y no se intenta imponer nada a nadie.

La medida tomada por el parlamento catalán un gran paso adelante para los que defendemos los derechos de los animales, aunque pasará mucho tiempo antes de que desaparezca esta infame tradición. Por hoy trataremos de disfrutar de una de las pocas alegrías que nos pueden dar los políticos hoy por hoy, debido al patético nivel de la política española, basada en el "y tú más" y en no dar nunca el brazo a torcer. Lo más lamentable no es que los políticos españoles sean así, sino que haya gente que les vote.